Del Proyecto a la Obra: Caso Novartis Colombia

El famoso refrán “del dicho al hecho hay mucho trecho”, tiene un impacto considerable al abordar proyectos de edificación de alto desempeño. Ya que lo que se define como “desempeño” deben ser situaciones medibles durante la operación del edificio. Generalmente, se tiene la idea de que todo proyecto que entrega el equipo de diseño será y se comportará como fue diseñado. Lamentablemente, este no es siempre el caso, de esta forma el refrán podría decir “del proyecto a la obra hay mucho trecho.”

Para evitar lo anterior, es critico que todas las fases posterior a la de diseño; licitación, construcción, puesta en marcha y operación tengan un nivel de seguimiento en el cumplimiento de indicadores que asegure el resultado esperado. Por ejemplo: que la empresa constructora tenga un sistema de gestión de la calidad del proceso a seguir durante la construcción, que se realicen las pruebas respectivas que asegurar la reducción de infiltraciones, que se desarrollo un plan de auditoría a la instalación de sistemas de climatización, iluminación y agua, entre otros. Aun cuando existen metodologías que promueven una mejor gestión, no siempre se realizan de la manera adecuada o durante el tiempo necesario.

La certificación LEED, entre otras reconocidas a nivel internacional, incluye dentro de su proceso de certificación puntos que buscan que la obra muestre un desempeño similar (sino igual) al que se propuso en su diseño. En muchos de los edificios LEED existentes hay prueba de que efectivamente tienen un comportamiento deseado. No obstante, lo anterior no es siempre el caso, y que son ejemplos de que todavía falta por hacer para tener edificaciones de “comprobado” alto desempeño.

En un viaje que realice a Bogotá el pasado Octubre del 2011, para dar unas charlas y asistir al seminario internacional Eficiencia Energética en Edificaciones Avances y Retos en Colombia tuve la oportunidad de hacer una visita al edificio de Novartis. La visita se origina por las reseñas que ha recibido el edificio Novartis por su certificación LEED en el 2010, siendo la primera en un país, y su similitud con el  sector de la construcción en Venezuela.

Edificio Novartis en Bogota, Colombia. (imagen de pagina web de novartis: http://www.novartis.com.co/photo_gallery/photogallary.shtml)

Antes de la visita al edificio Novartis tuve conversaciones con diferentes arquitectos e ingenieros sobre el edificio. Algunos indicando todas las cosas positivas que se lograron en el proceso de diseño, y otros cuestionando que en la realidad hay muchos aspectos no han funcionado como se diseñaron, de esta forma cuestionando en otros la validez de la certificación y su aplicación en Colombia.

Durante la visita al edificio tuve el amable recibimiento del ingeniero de infraestructura que vela por el funcionamiento del mismo y quien me mostro varios de los puntos positivos y negativos. Cabe resaltar que el ingeniero, francés, fue contratado por Novartis durante el 2011 para evaluar el desempeño del edificio y realizar los ajustes necesarios para tener la respuesta deseada. Al hacer el recorrido, efectivamente hubo varias cosas que no solamente no funcionaban según lo diseñado, sino que no se llevaron a cabo las correcciones necesarios en la fase correspondiente. Muchos de estos aspectos debido a falta de gestión de calidad durante la fase de construcción y puesta en marcha. A continuación menciono algunos de estos ejemplos, como ilustración de la importancia al detalle en la ejecución de lo indicado en el proyecto de diseño:

  • Existen grietas en algunas ventanas lo cual afecta su desempeño y puede traer problemas de infiltración. Se cree que el error sea en el uso de goma y sellante más económico al propuesto. El cual no soportaría las cargas por viento o sismos quebrando algunas ventanas. Para evitar esto debe existir una partida de aceptación de compra de materiales e instalación por parte de la constructora.
  • El diseño tiene propuesto un sistema de ventilación natural con dampers que debía regular la temperatura interior entre 18 y 22 °C. Lo anterior nunca funciono, donde todas las rejillas fueron manualmente cerradas a la vez que los empleados tenían que colocar cartones para evitar la entrada aire frio del exterior. El error en este caso fue el no hacer una revisión del sistema eléctrico de abertura y cierre de los dampers en función de la temperatura interior. Algo que debió ser realizado por la contratista que instalo el sistema.
  • Aunque el edificio cuenta con un tanque de 58 m3 para la recolección y tratamiento de aguas de lluvia este nunca estuvo en funcionamiento. Por lo que no ha existido beneficio con respecto a la reducción en consumo de agua potable para ciertos usos. Situación que se debió revisar en la puesta en marcha del edificio.

En base a los problemas identificados es improbable que el edificio Novartis, hasta que se realicen las correcciones necesarias, tenga el desempeño energético e hídrico deseado. El edificio Novartis es un ejemplo, no aislado, donde seguramente se contemplaron todos los puntos en el proyecto de diseño, pero resalta que depende de la construcción y revisión durante la puesta en marcha asegurar que tenga el desempeño deseado.

Nota: todas las observaciones son de octubre 2011, por lo que han podido ser corregidas para la fecha de este artículo.

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